George y Donovan recibían lecciones improvisadas de sitar en las tardes, mientras el resto intentaba no dormirse en las charlas del Maharishi. El idilio duró lo que un mantra mal pronunciado unas seis semanas para John y George, un mes para Paul. El detonante no fue solo el rumor de que el ‘celibato’ Maharishi había intentado ligar con alguna devota Mia Farrow juró que no pasó nada, Magic Alex juró haber visto un abrazo sospechoso por una ventana. También pesaron las discusiones por dinero, el yogui quería un porcentaje de giras y royalties en bancos helvéticos y la paranoia de que todo era un show para cámaras.
Lennon, furioso, cambió el título original de una canción de ‘Maharishi’ a ‘Sexy Sadie’ para no meterse en juicios.
Décadas después, Harrison y McCartney pidieron disculpas al yogui ya anciano: ‘Fue un malentendido, celos, flaky people everywhere… algunos éramos nosotros’. El Maharishi nunca les devolvió el golpe; se limitó a decir que ‘los Beatles no me hicieron grande, yo ya lo era’. Y el ashram, abandonado durante años y devorado por la selva y por más monos, hoy es un museo cutre para turistas que buscan selfies con el fantasma detras de la beatlemanía hindú.
George Harrison fue quien impulsó a los Beatles a iniciar esa búsqueda interior en el años 68 e ir a la India, en 1965, en la película de los Beatles, "Help", Harrison descubrió la cítara India, instrumento de cuerdas indio similar a la guitarra, grabaron la canción "Norwegian Wood", convirtiéndose en la primera banda rock de occidente que utiliza la cítara, Harrison viajó a la India para aprender a tocarla con el maestro Ravi Shankar, a pesar de las objeciones de Shankar por el consumo de drogas del ex Beatle y por la forma errónea en que la generación hippie percibía a la India, este aceptó al alumno y la relación entre ellos continuó y se mantuvo durante muchos años.
Harrison produjo algunos de los discos de Shankar, incluido el famoso "Cantos de la India", George Harrison y Shankar también fueron la inspiración del concierto a favor de Bangladesh en 1971, el primer gran festival de rock a nivel mundial para recaudar fondos con fines benéficos.
George Harrison condujo a los Beatles a experimentar el misticismo oriental, algo que lo cambió profundamente.
"Abrió esta enorme puerta en el fondo de mi conciencia". G.Harrison.
Su búsqueda lo puso en estrecho contacto con un gurú espiritual de la India, Maharishi Mahesh Yogi, George era, el más ingenuo de los Beatles, pero también el más sincero, los otros estaban en la India para divertirse, pero George se tomaba en serio al Maharishi, Harrison se convirtió en un devoto del dios indio Krishna y donó grandes sumas de dinero y una finca de casi diez hectáreas en las afueras de Londres a la Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna, también incluyó la mantra Hare Krishna en algunas de sus canciones.
"Todos somos uno y la vida fluye dentro de ti y fuera de ti".
"El LSD no es verdaderamente la respuesta, no te da nada, hay maneras especiales de elevarse sin drogas a través del yoga, la meditación y todas esas cosas". G. Harrrison.
Los Beatles conocieron a Maharishi Yogi, pero se desilusionaron después de una temporada en su ashram, Lennon le dedica una canción, llamándole Sádico sexual ("Sexy Sadie") en el álbum blanco de los Beatles.












